ESPAÑOL (ENGLISH BELOW)
Gaudí en el Penedès
La búsqueda de nuevos conocimientos llevó a Gaudí a Vilafranca del Penedès y a Olesa de Bonesvalls en 1880 en el marco de una visita de la Asociación Catalanista de Excursiones Científicas a la que pertenecía. Naturalmente, su interés se centró en los principales edificios monumentales de la ciudad:
la parroquia de Sant Joan, el convento de Sant Francesc y la Casa de la Villa. En este último, Gaudí se sintió especialmente atraído por los mazos de plata del ceremonial municipal (1672) que preceden la comitiva en las procesiones de la Fiesta Mayor. Tanto fue así que realizó un dibujo. En Olesa, la fascinación que le provocó su famoso hospital motivó sus reflexiones sobre cómo debería ser el hospital ideal.
Poco después del mencionado viaje al Penedès tenemos constancia de otra visita, esta vez por un encargo profesional del prestigioso político Manuel Duran i Bas. Este, siendo también abogado, se ocupaba de un pleito testamentario relativo a la finca Can Rossell de la Llena (Gelida y Subirats), propiedad de Joan Bosch de Noya. En 1883 Duran encargó a Gaudí la tarea de hacer dos planos topográficos de las dos parcelas que formaban dicha finca, cosa que hizo con exquisita precisión como lo prueban los dos dibujos que son una fiel descripción de estos terrenos de secano dedicados al cultivo de la vid, principalmente a la variedad xarel·lo.
Años más tarde, un personaje vinculado a Gaudí sería el autor del funicular de Gelida: el ingeniero Santiago Rubió i Tudurí, conocido también por haber proyectado el funicular de Montserrat y la primera línea de metro de Barcelona. Santiago era hijo de una familia reusense y menorquina con estrechos lazos con Gaudí. A modo de ejemplo, cabe mencionar que su tío Joan Rubió i Bellver fue un notable ayudante de Gaudí y el arquitecto de la Colonia Raïmat. Su hermano Nicolau Rubió i Tudurí, arquitecto y paisajista, sería el autor del diseño urbanístico de las plazas de la Sagrada Familia y de la de Gaudí que flanquean el templo barcelonés.
Los 1.000 km² del Penedès y del Garraf configuran una idiosincrasia única con viñas, acantilados y el mar, y con una vinculación a obras de Gaudí. Muy a menudo Gaudí se nutrió de material pétreo de estas comarcas para sus obras. Los nombres de “piedra de Vilafranca” y “piedra de Calafell” se utilizaban con frecuencia para referirse a esta caliza procedente de diversas canteras del Penedès como las de Olèrdola, Calafell y Masllorenç. Aunque las canteras más próximas a la capital del Alt Penedès son las de Olèrdola, especialmente las de la Serreta, cal Bertranet y Mas Rabassa. Ya de joven Gaudí había iniciado un idilio con la piedra, estudiando minuciosamente sus diferentes propiedades y combinándolas estructuralmente.
Fèlix Cusiné i Dolcet (els Monjos 1845 – Vilafranca del Penedès 1917) fue un cantero que a finales del siglo XIX y principios del XX explotó dos canteras en Masllorenç (Baix Penedès) y en la Serreta (Vilafranca), desde las cuales suministraba bloques a Gaudí. Él mismo llegó a trabajar dos años a su servicio como maestro de obras del templo de la Sagrada Familia. También su hijo Josep Cusiné i Esclasans trabajó para el célebre arquitecto. Fèlix traspasó la explotación de Masllorenç al picapedrero Ramon Martorell Montserrat; él y su sobrino vilafranquino Antoni Castellví Canals continuaron suministrando piedra a Gaudí.
La piedra del Garraf procedió inicialmente de la explotada por Eusebi Güell en el cerro de la Falconera; con ella se construyó el Palau Güell, el propio Celler Güell, la Casa Milà y también hay en la albañilería de la cimentación y el relleno de los paramentos exteriores del templo de la Sagrada Familia. La Casa Milà también se nutrió de piedra de Vilafranca, igual que la Sagrada Familia en sus paramentos interiores, como la capilla del Roser.
Una famosa imagen centenaria nos recuerda la Casa Milà de Gaudí en relación con las viñas penedesenses. Se trata de la fotografía de un carro publicitario tirado por bueyes delante de este edificio en pleno Passeig de Gràcia de Barcelona. En el enorme cartel que porta se lee: “Champan Canónigos de J. Lorca. Elaborado con escogidas uvas de San Sadurní de Noya. Representante en Barcelona Cristobal Poch”. José Lorca era un bodeguero murciano que comercializaba cavas, moscateles y vermuts elaborados con uva del Penedès.
También en las chimeneas de la Casa Milà encontramos referencias vinícolas, ya que algunas están decoradas con trencadís de botellas de cava de viñas de Sant Sadurní, otra manera ingeniosa de reciclar y crear un nuevo arte.
Lateral foto:
En 1883 Gaudí participó en una excursión a Elna de artistas y literatos catalanes y rosselloneses. Entre ellos Alexandre de Riquer, Víctor Balaguer, Àngel Guimerà, Narcís Oller y Jacint Verdaguer. El arquitecto es el único que no mira a la cámara.
Foto de Matheu y Cochet.
Trabajadores de la cantera del Garraf extrayendo material para el puerto de Barcelona.
Carro publicitario del “Champan Canónigos” delante de la Casa Milà hacia 1915.
ENGLISH
Gaudí in the Penedès
The search for new knowledge led Gaudí to Vilafranca del Penedès and Olesa de Bonesvalls in 1880 as part of a visit by the Catalanist Association of Scientific Excursions, of which he was a member. Naturally, his interest focused on the main monumental buildings of the city: the parish of Sant Joan, the convent of Sant Francesc, and the Town Hall. In the latter, Gaudí was particularly attracted by the silver ceremonial maces (1672) that preceded the procession during the Festa Major. So much so, that he made a drawing of them. In Olesa, the fascination caused by its famous hospital inspired his reflections on what the ideal hospital should be.
Shortly after this aforementioned trip to the Penedès, there is a record of another visit, this time for a professional commission from the prominent politician Manuel Duran i Bas. Being also a lawyer, he was handling a testamentary dispute concerning the Can Rossell de la Llena estate (Gelida and Subirats), owned by Joan Bosch de Noya. In 1883, Duran commissioned Gaudí to create two topographic plans of the two parcels that formed this estate, which he executed with exquisite precision, as evidenced by the two drawings that faithfully describe these dryland plots used mainly for cultivating the Xarel·lo grape variety.
Years later, a figure connected to Gaudí would design the Gelida funicular: engineer Santiago Rubió i Tudurí, also known for designing the Montserrat funicular and Barcelona’s first metro line. Santiago was born into a family from Reus and Menorca with close ties to Gaudí. As an example, his uncle Joan Rubió i Bellver was a notable assistant to Gaudí and the architect of the Raïmat Colony. His brother Nicolau Rubió i Tudurí, an architect and landscaper, designed the urban layout of the Sagrada Família and Gaudí squares that flank the Barcelona temple.
The 1,000 km² of the Penedès and Garraf form a unique landscape of vineyards, cliffs, and sea, with connections to Gaudí’s works. Gaudí often drew from the stone resources of these areas for his projects. The terms “Vilafranca stone” and “Calafell stone” were commonly used to refer to limestone from various Penedès quarries, such as those in Olèrdola, Calafell, and Masllorenç. Although the quarries closest to the capital of Alt Penedès are those of Olèrdola, especially La Serreta, Cal Bertranet, and Mas Rabassa, even as a young man, Gaudí had begun a romance with stone, studying its properties meticulously and integrating them structurally.
Fèlix Cusiné i Dolcet (els Monjos 1845 – Vilafranca del Penedès 1917) was a stonemason who, at the end of the 19th century and beginning of the 20th, operated two quarries in Masllorenç (Baix Penedès) and La Serreta (Vilafranca), from which he supplied blocks to Gaudí. He even worked for two years in Gaudí’s service as master builder of the Sagrada Família temple. His son Josep Cusiné i Esclasans also worked for the famous architect. Fèlix passed the Masllorenç operation to stonemason Ramon Martorell Montserrat, who, along with his Vilafranca nephew Antoni Castellví Canals, continued supplying stone to Gaudí.
The stone from Garraf initially came from the quarry exploited by Eusebi Güell on the Falconera hill; it was used to build Palau Güell, the Güell Cellar, Casa Milà, and also in the masonry of the foundations and filling of the Sagrada Família exterior walls. Casa Milà also used Vilafranca stone, as did the interior walls of the Sagrada Família, such as the Roser Chapel.
A famous century-old image reminds us of Gaudí’s Casa Milà in reference to the Penedès vineyards. It is a photograph of a promotional cart pulled by oxen in front of the building in the middle of Passeig de Gràcia, Barcelona. The large sign reads: “Champan Canónigos de J. Lorca. Made with selected grapes from San Sadurní de Noya. Representative in Barcelona: Cristobal Poch.” José Lorca was a winemaker from Murcia who marketed cava, muscat, and vermouth made with grapes from the Penedès.
There are also wine references on the chimneys of Casa Milà, some decorated with broken cava bottles from Sant Sadurní vineyards, another ingenious way to recycle and create new art.
Photo captions:
- In 1883, Gaudí participated in an excursion to Elna with Catalan and Roussillon artists and writers, including Alexandre de Riquer, Víctor Balaguer, Àngel Guimerà, Narcís Oller, and Jacint Verdaguer. The architect is the only one not looking at the camera. Photo by Matheu i Cochet.
- Workers in the Garraf quarry extracting material for the port of Barcelona.
- Promotional cart of “Champan Canónigos” in front of Casa Milà around 1915.